un sitio de reunión para todos aquellos que escriban o que pretendan hacerlo. sobre todo aquellos que escribimos en las sombras e, incluso, en una zona de cierta penumbra.

domingo, 22 de marzo de 2009

Ah rigor


Sartre dijo algo parecido a esto, que había que ir a tierras lejanas para tener verdaderas aventuras, para que a uno le pasara algo. ¿Qué pensar de los que vienen de lejos y viven aquí? ¿Podemos pedirles que nos cuenten, de noche y con licor, algunas aventuras de dos manzanas más allá? Cuando uno escribe no está exento de decir tonterías.

jueves, 19 de marzo de 2009

Los pecados


Algunas veces los escritores se llaman a sí mismos réprobos, oscuros libertinos o cosa similar, en pos de lograr dibujar o pintar para los demás (y, tal vez, para sí) la manida imagen del poeta maldito, del artista de mierda en un mundo intransigente y cruel. ¿Será que esto se popularizó con Baudelaire y todos aquellos poetas franceses del sglo XIX o la cosa vino de antes? En mi caso, para colaborar con modestia al tema, debo afirmar que me caracterizo por ser debil ante las faltas innobles, las que poco orgullo o placer dan. Con el tiempo me he adaptado al asunto, no deben pensar que ha sido fácil, pero el hombre todo lo logra, si le dan el tiempo suficiente para decidirse o para adaptarse a las cosas. Incluso uno llega a sentir que siempre tuvo el control y que la infancia y la adolescencia trancurrieron con premura, que así fue, pero con gran paz interior y sosiego, cosa nunca vista. La sociedad puede haber dejado de lado la idea de Dios, pero siempre se auxilia de la de pecado, haciendo mucho ruido mientras tanto.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Rumbo...?


Hace rato que se decretó la muerte de los blogs. Este ha estado en terapia intensiva desde hace mucho, pero no ha muerto. "Es que no tiene ni visitas", dijo alguien y tal vez sea así. Lo que importa es escribir, expresarse, sin pensar, cosa que siempre he criticado por risible o bolsas, que el proceso de escritura nos va a "salvar". Por dios, hay tantos que se dicen ateos (sobre ese respecto aún estoy confuso respecto de mis propias creencias; nunca he tenido tal fe o claridad mental) y, paso seguido, aseguran que su salvación está en la literatura que desarrollan. No digo que su literatura sea mala, incluso puede ser excelente, como en el caso de Ernesto Sábato, pero para eso no sirve.
Es evidente que el ejemplo no es exclusivo de este noble arte. Hace poco leí, en una revista o períodico político, que este o el año que pasó ocurrió la absolución de Fidel por parte de la Historia. ¿No sería cosa de halagar en demasía al aún líder de la revolución cubana? Hasta el asco, creo yo. Un relato bonito saldría de eso, pero hoy no soy capaz de escribirlo.

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