No es cierto que la política esté podrida porque sus protagonistas intentan convencernos de que hacen todo lo que hacen en nuestro beneficio. Eso siempre fue así y pasará este ciclo y seguirá así o tal vez peor. ¿Quién de nosotros no intenta convencer a los demás de las bondades de su forma de vivir y ver el mundo? Nada está podrido o es que lo podrido es parte de nuestra naturaleza. Por ahí tal vez anden los tiros, según este maloliente, de por sí, post.
AYER Y HOY. Roberto Simancas
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Se apaciguan mis dìas como reliquias cadavèricas del pasado Sin el tumulto
de pasos a mi lado salgo del undergraund acuchillado Sentado en la plaza
desfila...
Hace 1 hora.


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